El duende, el relato mitológico del Valle del Cauca

Escribir sobre el Valle del Cauca, es escribir sobre el paraíso en la tierra. Su majestuosa flora y su exótica fauna lo representan como un lugar encantador y mágico. Y así como todos los lugares fantásticos, este territorio está resguardado por un personaje muy conocido: “el duende”.

De él o de ellos se ha dicho mucho, que tienen orejas largas y puntiagudas, que usan sombreros grandes, que se visten de traje y que usan zapatos vistosos y coloridos.

Algunos dicen que los duendes son buenos, otros mencionan que son malos, que los hay traviesos, enamoradizos, que son seres inmortales, longevos y de gran sabiduría.

No obstante, la leyenda cuenta que la nobleza o la maldad de los duendes dependen de las actitudes de los humanos hacia el entorno natural, del cual son sus eternos protectores.

Si alguien tiene la intención de destruir o atentar contra la vegetación y los animales, los duendes saldrán a su defensa y por medio de artimañas envolatarán a las personas y los harán pasar momentos muy desagradables y terroríficos.

También los duendes se maravillan con los niños, a quienes los atraen por medio de juguetes y dulces para llevarlos al bosque y adoptarlos. Pero ¡no te asustes!, también hay formas de espantar a los duendes y una de ellas es dejando un tiple o una guitarra en la casa, ellos por curiosidad tocarán estos instrumentos y cuando se produzca el sonido, huirán de inmediato.