Con programas dirigidos a diferentes públicos, la biblioteca le apuesta a incentivar la creatividad y promover el bienestar.

Transcurría el año 1960 cuando una carretilla merodeaba por las calles de Ipiales, en el departamento de Nariño. Quienes la llevaban, se la pasaban solicitando la donación de libros para construir y fortalecer lo que sería la Biblioteca de la Casa de la Cultura de ese municipio.

Hoy, la biblioteca pertenece a la memoria colectiva de los ipialeños y su labor acompaña la vida desde la infancia, juventud y adultez del sector rural, indígena, campesino y urbano del municipio fronterizo.

En el año 2019, la Casa de la Cultura enorgulleció a todo Nariño, pues ganó el Premio Nacional de Bibliotecas Públicas Daniel Samper Ortega, otorgado por el Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional de Colombia.

Aunque su estructura física no es muy grande, es capaz de albergar el enorme valor cultural de los libros, además es una opción para los visitantes que quieren conocer un poco más sobre el municipio en un espacio agradable y acogedor.

Lorena Verdugo, bibliotecaria de la Casa de la Cultura, destacó que se desarrollan programas que invitan a imaginar, a potenciar la creatividad y que generan bienestar en torno a las letras y los relatos.

Por ejemplo, entre los programas están: ‘Biblioteca rural itinerante’; ‘Relatos animados y tradición oral’, enfocado en la investigación y creación con personas mayores; ‘Palabras libres en la cárcel de Ipiales’; y ‘Mercado de Letras’, con los hijos de los trabajadores de la plaza de mercado minorista.

Otros programas son ‘La Lectura Cura’, que se implementa en la zona de pediatría, en el Hospital Civil; el programa radial ‘Sur de Letras, Leer es Crecer’, que trabaja con la primera infancia; y el de ‘Clubes de Lectura Infantil y Juvenil’.

El equipo de la Casa de la Cultura de Ipiales también está conformado por su director, Samir Verdugo, y el promotor de lectura, Alexander Revelo, quienes se esfuerzan a diario para mantener vivo un legado que hace parte de la identidad de los ipialeños.