Iniciativa de promoción de lectura en sectores vulnerables de Cali se destaca como una de las más innovadoras del Pacífico colombiano, y convierte las esquinas de barrios en espacios de aprendizaje.

Los colores y las letras se tomaron las calles y esquinas de algunos sectores populares de Cali. En estos espacios nacen nuevos mundos, aspiraciones y sueños para niños y adolescentes, que encuentran en la lectura una forma de hacerle el quite a la violencia y de alejarse de las drogas.

Biblioghetto es el nombre de esta iniciativa de promoción de lectura en contextos urbanos no convencionales, como esquinas, calles, parques, asentamientos, entre otros, de los sectores populares de la capital del Valle del Cauca. Es un proyecto que llevó a otro nivel la forma de desarrollar una biblioteca itinerante.

Todo inició 15 años atrás cuando Gustavo Gutiérrez y un grupo de amigos se preguntaron cómo podían ayudar a una población que vivía asentada en el jarillón del río Cauca, en zona del barrio Petecuy, y que se vio afectada por una emergencia invernal que la obligó a desplazarse por el alto riesgo.

“Esa situación nos motivó a conseguir libros prestados y a preguntarnos como jóvenes ‘qué teníamos para dar a los demás’, en especial a los niños que luego se vieron hacinados en una sede comunal del barrio Petecuy I”, recuerda Gutiérrez.

Llenos de historias y con mucho entusiasmo, Gustavo y sus amigos invitaron a los niños a participar en actividades que giraron en torno a la lectura, una alternativa que le permitió a esta población mirar más allá del duro momento que atravesó.

Con el pasar de los años, Biblioghetto consolidó estrategias de intervención en sectores populares, por ejemplo, ‘A la Biblio en Bici’, para incentivar a los niños a visitar bibliotecas públicas y comunitarias usando este medio de transporte.

Otra estrategia es ‘Barrios en Voz Alta’, que busca el nacimiento de escritores, a través de una catarsis literaria y de contar historias de sus territorios.

‘Esquinas de Lectura Infantil’ es la estrategia “estrella”, dice Gutiérrez, ya que se inicia identificando en los barrios vulnerables cuáles son las esquinas “de miedo o de fronteras invisibles”, para pintar murales con el apoyo de artistas urbanos.

“En las paredes de estas esquinas dejamos un espacio en blanco, en el que luego se pega un libro en gran formato para apoyar los talleres de lectura de los sábados. Es un pedacito de biblioteca, es pequeñita, 24 horas los 7 días. Esto es lo que les da valor a esas esquinas como punto de encuentro de convivencia, para pensar la educación desde un punto de vista popular”, manifiesta Gutiérrez.

Para Biblioghetto, la población infantil es lo más importante, ya que se le puede apoyar de manera extracurricular, con la educación popular, y fortalecer lo que se aprende en casa y en el colegio. Sin embargo, un reto ha sido el encuentro con hogares en los que la lectura no es un hábito. “Ha sido muy difícil rescatar el hogar como el primer escenario de lectura de los niños”, reconoce Gutiérrez.

Con el apoyo del equipo conformado por Felipe Bedoya, Zeidy Riveros, Jhon Quijano, Ricardo Salazar, Freddy Otálvaro, y por supuesto Gutiérrez, Biblioghetto sigue llevando su propuesta de biblioteca popular e itinerante a los barrios.

Entre los lugares impactados de manera positiva están el Distrito de Aguablanca -sector del oriente de la ciudad al que también se han desplazado personas desde Cauca, Chocó, Nariño y otros departamentos- y el barrio Petecuy, donde usan el libro como una herramienta de transformación social.

“En Petecuy vemos cómo los libros y la lectura nos han servido para desarticular acciones violentas”, dice Gutiérrez, y agrega que, con la llegada de los talleres de lectura, en muchos casos, se ha evitado hasta el consumo de drogas.

“Este es el impacto que podemos generar haciendo talleres de lectura en esquinas, asentamientos, alrededor de los expendios de vicio, porque ahí hay comunidad, hay seres humanos dispuestos a atender un libro, aprender y entender que su vida puede transformarse a partir de la experiencia lectora”, asegura Gutiérrez.

LOS DATOS

  • ‘Cambiando balas por libros’ es el libro en el que Gustavo Gutiérrez relata experiencias de Biblioghetto.
  • ‘Esquinas de Lectura Infantil’ fue el proyecto ganador de la Convocatoria de Ayudas 2019 de Iberbibliotecas, que mezcla graffiti, esquinas y lectura.
  • ‘Guardianes de la Esperanza’ fue una estrategia de Biblioghetto en la que 500 niños enviaron cartas a internos de la cárcel Villahermosa.