Con infraestructura novedosa y apuesta digital, la ‘Arnoldo de los Santos Palacios Mosquera’ va ganando espacio en el corazón de la comunidad.

‘Arnoldo de los Santos Palacios Mosquera’ es el nombre de la Biblioteca Pública Departamental de Chocó, ubicada en el municipio de Quibdó. Este recinto evoca el valioso aporte literario del ya fallecido escritor, quien nació en el municipio de Cértegui y fue uno de los grandes novelistas del territorio nacional.

En el exterior, Palacios Mosquera fue reconocido como un hombre que le dio protagonismo a la novela de reivindicación social y por hacer parte de los rostros que visibilizaron la literatura afrocolombiana, con varias experiencias desde el Pacífico. Entre sus obras más destacadas se encuentra ‘Las estrellas son negras’.

El legado de Palacios Mosquera enriquece el propósito de esta biblioteca pública, el de propiciar un escenario de aprendizaje en el que las comunidades se conecten con la lectura y le den valor a la memoria cultural de Chocó.

Pararse de frente a esta biblioteca es sorprenderse por su novedosa infraestructura, pues es de construcción reciente -abrió las puertas al público en el año 2017-, y ha logrado meterse, poco a poco, en el corazón de la comunidad.

Los niños, niñas y adolescentes tienen espacios, no solo para adentrarse en el mundo de las letras, sino para participar en actividades relacionadas con la cultura, el arte y, por qué no, con los juegos que les roban más de una sonrisa.

Y qué decir de las exposiciones en gran formato que albergan sus salones en algunas temporadas del año, esas que también invitar a soñar y a aprender, esas que se roban las miradas y que llenan de ganas de descubrir el mundo.

La biblioteca es operada por la Gobernación del Chocó y Airplan S.A.S, y está ubicada en el Centro de Servicios El Caraño. Además, se ha fortalecido haciendo parte de la Red Departamental de Bibliotecas Públicas del Chocó e innova con una apuesta digital que ha tomado fuerza en la coyuntura de la pandemia.

En medio de las situaciones complejas y de las brechas, la ‘Arnoldo de los Santos’ llegó a cambiar imaginarios, a brindar espacios novedosos y a recordar el legado del hombre de quien heredó su nombre. Además, esta biblioteca se ha convertido en un recordatorio constante de la importancia de cuidar el patrimonio, de amar el territorio y de brindar oportunidades a los más chicos a partir de actividades en torno a las letras y la cultura.