En Colombia, hablar de Pacífico es evocar a África, España y América, es hablar de magia y ancestralidad. Pero también es hablar del Chocó y su rica gastronomía, pues por sus costas corre esa fusión eléctrica que solo los chocoanos en sus cocinas pueden realizar. Así que si quieres descubrir nuestro encanto culinario este bello territorio te espera.

Aquí tenemos una riqueza gastronómica envidiable y nuestros platillos llenos de encanto y colorido son apetecidos por propios y extraños. La rica gastronomía chocoana debe sus orígenes a la mixtura de los españoles, la cultura de los negros traídos de África y los Indígenas que habitaban estas tierras. Es decir, lo mejor de la cocina de estos continentes es lo que llevamos a nuestras bocas cada vez que probamos un platillo del Chocó.

El Pacífico y su negrura comparten además de sus territorios esa mística a la hora de preparar deliciosas recetas que han pasado de generación en generación. En el caso de los chocoanos, se preparan en sus cocinas platos especiales para sus invitados o para ellos mismos, que por medio del deleite se descubre la sabiduría gastronómica tradicional.

Este es un acercamiento de lo que tienes que probar en un viaje al Chocó, platos deliciosos y variados cargados de sabores y saberes que conservan las memorias de nuestros ancestros.

Arroz con longaniza

Este potaje representa un manjar de los dioses para cualquier visitante, pues su ingrediente principal es la Longaniza, que define la identidad gastronómica chocoana y cuyos ingredientes son la carne de cerdo, carne de res, tripa de cerdo, tocino, tomate, cebollas de rama y cabezona, ácido acético, cilantro, bija, aliños y sal al gusto.

Plato de arroz con longaniza. Cortesía: Restaurante Brisas del Atrato, Quibdó.

La exquisitez de este embutido que engalana las mesas de muchos hogares del Chocó y que deriva su nombre del latín lucanicam, salchicha de Lucania, una antigua región de Italia meridional, que hoy corresponde a la actual Basilicata, es algo fuera de este mundo. Se cree que dicha región montañosa tenía tan pésimas vías, que obligó a sus habitantes a buscar maneras ingeniosas de conservar la carne de cerdo durante todo el año, ideando una fórmula no perecedera y sabrosa, que hoy se conoce como La Longaniza.

Después de tener este pedazo del cielo en tu nevera, lo demás corre por cuenta de cada quien, obviamente sin olvidar el queso chocoano, un buen vaso de jugo de Borojó helado y ojalá una hermosa vista en uno de estos paraísos en la tierra.

Sopa de queso

Sopa de queso. Cortesía: Restaurante Brisas del Atrato, Quibdó.

La sopa de queso es otro plato imperdible del Chocó. ¡Tienes que probarla! Se trata de una entrada muy apetecida antes de un plato fuerte que no falta en los hogares chocoanos. Su preparación es muy simple. Además de mucho queso, incluye pasta, ajo y papa. El secreto es dejar derretir el queso muy bien para que se funda con los demás ingredientes y suelte ese olor tan característico que hace apetecer hasta dos o tres platos. La sopa de queso es una de las principales recetas de la cocina en el Chocó, por su valor económico, pero sobre todo por lo deliciosamente tentadora.

No hay un solo restaurante de esta región que no la ofrezca en su menú, ya que es del agrado de casi todos los comensales. ¡De seguro también a ti te encantará!

Cazuela de mariscos

Si bien es un plato característico de las costas, en la cocina chocoana, este enloquece a propios y extraños con su singular sabor.

En las costas del Pacífico chocoano, su preparación cambia un poco, debido a las variaciones de los gustos personales; así que, algunos pueden agregarle un poco de leche de coco o pimentón aportándole un toque dulce.

Este plato por lo general va acompañado de patacones de plátano verde, ensalada fresca y arroz de coco.

Cazuela de mariscos. Cortesía: Restaurante Brisas del Atrato, Quibdó.

Arroz atollado

Como dijimos al inicio de esta nota, el Pacífico comparte sus saberes y su cultura. Esto hace que su gastronomía sea muy similar. Este plato lo puedes disfrutar en ladrilleros, en Juanchaco, en Bahía Solano o sentado en una peña en Papayal, pero su sabor varía de acuerdo a los ingredientes incluidos y obviamente a la magia que le pongan al momento de su preparación.

El Arroz Atollado, como su nombre lo indica, es un arroz el cual no se deja secar del todo, para darle esa contextura “húmeda”, que lo hace único y especial. Pero el “toque secreto” lo pone el queso chocoano, papa, longaniza y aliños al gusto.

Arroz atollado. Cortesía: Restaurante Brisas del Atrato, Quibdó.

Cabe anotar que el arroz atollado es considerado un plato fuerte, por eso, no lleva platos adicionales, aunque algunos se aventuran con aguacate, patacones u hogao. En fin, es tu decisión como saborearlo mejor.

Bebidas típicas del Chocó

En el departamento del Chocó también se encuentra una gran variedad de jugos y bebidas autóctonas que no puedes dejar de probar, ya sea para refrescarte o para acompañar alguno de los platos típicos que referimos anteriormente. Dentro de esas, el que no puede faltar es el jugo de Borojó, fruto originario del bosque húmedo tropical del Pacífico de Panamá, del occidente de Colombia (Chocó biogeográfico) y del norte-occidente de Ecuador. Su sabor es ácido y algunos le atribuyen propiedades afrodisíacas.

También dentro de las bebidas más apetecidas están el jugo de yuca, el chocolate de leche con coco, el jugo de lulo y el famoso viche. Este último es una bebida alcohólica artesanal típica en todo el Pacífico que se obtiene a partir de la caña de azúcar antes de su maduración.

Probar los diferentes platos típicos de las ciudades y lugares que visitamos es todo un plan que requiere de tiempo, inversión y mucha apertura, pues se trata de conocer el lugar, región o departamento a través del gusto. Para eso hay que estar abierto a probar nuevos sabores, texturas, colores y olores, siendo esto una de las actividades que más se disfruta en los viajes. Así que el Chocó tiene para ofrecerte una gran variedad de combinaciones para degustar, que son muy deliciosas, lo que lo ha llevado a ser considerado como uno de los principales destinos gastronómicos en cualquier temporada del año.

Pastel Chocoano

Esta delicia culinaria del Pacífico chocoano, que se niega a desaparecer y resalta todos los aromas y sabores autóctonos que transportan los sentidos a sus territorios, tiene excelente acogida en las mesas de los habitantes y visitantes de esta hermosa región. En este plato se mezcla toda la sabiduría de la cocina ancestral con sus ingredientes naturales, partiendo del refrito del pacífico como salsa madre que evoca a toda una cultura gastronómica de antaño.

Te invitamos a preparar estas delicias en tu hogar, pero recuerda que es en el Chocó, con toda su ancestralidad y su magia, donde se disfrutan mejor. Así que aquí te estamos esperando, para que recorras este territorio a través de sus cocinas.

Pastel Chocoano. Preparación especial de Basilia Murillo, cocinera tradicional del Pacífico Colombiano.

Basilia sorprende a diario a los comensales que visitan su restaurante con sus sabores y saberes ancestrales. Foto cortesía: Basilia Murillo, portadora de tradición gastronómica.

¡El Chocó te espera para que disfrutes no solo de su rica y variada gastronomía, sino de su maravillosa cultura!

Si quedaste antojado, te invitamos a preparar una de nuestras recetas recomendadas:

Receta Pastel Chocoano

Cortesía de Basilia Murillo, portadora de la cocina tradicional del litoral Pacífico; propietaria del restaurante Basilia ubicado en la ciudad de Cali.

Ingredientes para 5 personas

1 libra de arroz

4 libras de costilla de cerdo

5 porciones de pollo (parte de su preferencia)

500 gramos de refrito del pacífico (salsa madre preparada con las hierbas de azotea)

1 paquete de hojas de plátano u hojas de bijao

Sal marina al gusto

Comino al gusto

Aceite Achiotado (aceite de achiote)

Preparación:

Lave y escurra bien el arroz para iniciar con su preparación. Agregue aceite achiotado y déjelo secar.

Simultáneo a la preparación de todos los ingredientes, deje calentando una olla con agua y sal.

Deje bien lavadas las hojas de plátano y bijao.

Lave la costilla de cerdo y el pollo con limón o vinagre; aliñe con sal y refrito del pacífico (dejar todo fuera de la nevera para que absorba los sabores).

– Separe y acomode las hojas para hacer el tamal, organizando los siguientes ingredientes por capas:

En la primera capa añadir una capa de refrito del pacífico; en la segunda continúe con cucharada y media de arroz, moldeando una “cama”; en la siguiente capa adicione el pollo y el cerdo, tapandolo encima con una capa de arroz; finalmente adicione más refrito del pacífico para sellar, y envuelva en las hojas amarrándolas en forma rectangular. Una vez esté todo junto, agréguelo a la olla hirviendo y deje cocinar de una a dos horas. Tenga en cuenta que el agua tape toda la preparación.

Con este plato tradicional del Chocó, se disfruta de todo el aroma, color y sabor de las hierbas de azotea que caracterizan la sazón del litoral Pacífico.