En Nariño, cada 7 de diciembre nace una ilusión

El día de velitas, doña Carmen desde las siete de la mañana instala una mesa en el parque San Felipe de Ipiales. En ella cuidadosamente va disponiendo paquetes de velas y farolitos para la venta. Así como ella, en los municipios del departamento de Nariño, muchas personas salen a vender velitas y faroles.

Los parques de los municipios nariñenses desde la mañana se encuentran ocupados por decenas de mesas que ofrecen velas de todos los colores y faroles de varios tamaños y diseños. Los favoritos son los de la Virgen de Las Lajas, los del nacimiento del niño Jesús y los de la Virgen de la Inmaculada Concepción. Estos, en ocasiones son fabricados por grupos de mujeres cabeza de hogar o víctimas del conflicto armado. 

Más tarde, mientras los comerciantes emprenden sus ventas, las grabadoras y los parlantes con melodías decembrinas anuncian la llegada de la Navidad. 

Con velas adquiridas y con villancicos interpretados por el famoso grupo pastuso Amadeus, la fiesta se expande desde el centro de los municipios, hacia los barrios, parcialidades, veredas y corregimientos. 

En la noche, las familias y las amistades se reencuentran para acompañarse mutuamente en uno de los rituales más bellos de la tradición colombiana: el día de velitas. 

En los andenes y jardines de las casas, los integrantes de las familias, encienden velas pidiendo por el bienestar y por la salud de sus seres queridos o aclamando favores personales para el año que llega. 

Esa noche, el clima frío de ciertos municipios nariñenses, no importa, pues son los hervidos de maracuyá, lulo o mora, los que lo espantan y los que atraen abrigo y ambiente festivo. 

La comida tampoco puede faltar, en varias familias sobresale el exquisito frito pastuso o las tradicionales empanadas de harina con azúcar que se acompañan con café o con chocolate.  

Mientras en los barrios, los vecinos se unen entre familias, en el centro de algunos municipios, las bandas municipales entonan villancicos y canciones carnavaleras para motivar a los nariñenses y a los turistas, pues vale la pena mencionar que en Nariño, la navidad anuncia la pronta llegada del Carnaval.