El 10 de febrero el comité de sostenibilidad del municipio caucano fue oficializado a través del proceso que lo llevará hacia la certificación como destino turístico sostenible. Además, en dicha jornada de co creación y participación se discutieron los temas relacionados con los requisitos implicados en la primera fase de implementación de la norma la Norma Técnica Colombiana NTS-TS 001-1 de 2014, donde se aprobó la Política de sostenibilidad, el Manual de autoridad y responsabilidad y el Código de conducta.

En este caso el área que se ha delimitado de manera preliminar y que sería la que se pretende certificar comprende en el caso urbano, el parque principal Plaza de Sucre, la Iglesia Amo de Jesús de Guanacas y la galería municipal de Inzá; y, en la zona rural; el Parque Nacional Arqueológico de Tierradentro, la Iglesia doctrinera en San Andrés de Pisimbalá hasta el restaurante La Posada, la biblioteca La Casa del Pueblo en la vereda Guanacas, la pirámide en la vereda San Francisco y el hotel El Refugio.

De acuerdo con María Pencue, representante del hotel El Refugio, este proceso les ha mostrado que tienen un gran reto y es que todos los prestadores de servicios turísticos de la zona deben formalizarse; tarea que, según ella, depende del interés de cada uno, y en la que se ha tomado la decisión de que a partir de la experiencia en el hotel que ella representa, se guiará a quienes aún no cumplen con este requisito.

Este proceso también ha representado oportunidades para los involucrados en la implementación de la norma y la comunidad en general. Una de ellas es haber logrado en consenso y apoyo institucional para el manejo de los residuos orgánicos e inorgánicos, con el fin de cumplir uno de los requerimientos que exige la norma de turismo sostenible.

Según Juan Carlos Bustamante, gerente de la empresa de servicios públicos (APCI), “se van a hacer unas reuniones y también una capacitación para las personas que asistieron a la reunión y la comunidad para ver el tema del reciclaje”. La idea es concertar con todos los actores implicados para adelantar esta iniciativa que los beneficiará con un adecuado manejo de residuos.

De conseguir la certificación, no solo se beneficiarán las personas y prestadores de servicios turísticos que están dentro de dicha área, sino todo el municipio. “Si un establecimiento está certificado, eso va a dar pie para que los otros se animen. También se va a tener el beneficio de recibir más visitantes en esta zona”, afirmó Pencue.

En esta jornada también se dieron a conocer los aspectos legales aplicables al destino para poder certificarse en la norma, y se elaboró la matriz de aspectos e impactos (positivos y negativos) ambientales, socioculturales y económicos del turismo en ese municipio. Esta información será analizada y en el próximo taller será presentada para definir los programas que se ejecutarán para mitigar los impactos negativos y fortalecer los positivos.

Así las cosas, el trabajo realizado les ha permitido a estas comunidades revisar cuáles son sus fortalezas y debilidades en su actividad turística, lo que los lleva a asumir el compromiso de mejorar cada vez más y trabajar de manera conjuntamente y constante para conseguir la certificación en la Norma Técnica Colombiana NTS-TS 001-1 de 2014; asunto en el que se declaran comprometidos.